Hallazgo tenebroso en Panamá.

Las autoridades de Panamá hallaron este miércoles siete cuerpos en una fosa ubicada en un lugar remoto de la comarca Ngäbe Buglé, donde se denunció la presencia de una supuesta secta que secuestró a un grupo de indígenas y los sometió a ritos exorcistas.

El director general encargado de la Policía Nacional, Alexis Muñoz, confirmó la existencia de la fosa y precisó que el Ministerio Público está a cargo de las investigaciones en el lugar, desde donde la cadena TVN informó de que fueron hallados los siete cadáveres.

De acuerdo con la información de la cadena, que transmitió imágenes de los fiscales y la policía en la selva, las víctimas son una mujer de 33 años identificada como Bellin Flores y seis menores, de 17 y 10 años, dos niños de 9 años, un niño de 3 años y un bebé de un año.

Todos fueron identificados por sus familiares, de acuerdo con la información de los medios de prensa, que dieron cuenta de que los cuerpos se encuentran en estado de descomposición y que la fosa está en un lugar muy apartado, de muy difícil acceso y en medio de una selva húmeda.

No se ha informado oficialmente de cuándo se registraron las muertes ni las causas, ni tampoco si las víctimas son miembros de la una misma familia.

Las autoridades fueron guiadas hasta el lugar donde se encuentra la fosa por habitantes de la aldea Alto Terrón, quienes denunciaron que los supuestos victimarios serían unos pastores de la secta “La Nueva Luz de Dios”.

Los medios han informado en las últimas horas de que un hombre denunció que su esposa y cuatro hijos estaban retenidos por personas que se identificaron como pastores de la secta, y que un menor que estaba entre los supuestos secuestrados escapó y mostró a sus vecinos las heridas que le causaron en la espalda durante un presunto ritual.